Cultura, oportunidad y derecho
Desarrollaremos un Plan Específico sobre Protección y Preservación del Paisaje Cultural, frente a las agresiones urbanísticas y la especulación.
Entre noviembre de 2020 y marzo de 2021 se lanzó un proceso participativo para la elaboración del anteproyecto de Ley de Protección, Gestión, Ordenación y Fomento del Paisaje. Se recibieron 1.042 visitas y se aportaron 22 comentarios. Entre las sugerencias aceptadas se encuentran las que piden incluir en las definiciones de la norma los denominados “Paisajes culturales”. Se trabajó en la actualización del primer borrador existente. Se perseguía mejorar la protección del paisaje, para lo que era necesario el establecimiento de un marco regulatorio propio relativo al mismo y su incorporación a las políticas territoriales desde el punto de vista no sólo medioambiental y natural sino también histórico, patrimonial, cultural, urbanístico, social y económico.
Por otro lado, el Gobierno regional puso a disposición de la ciudadanía, en diciembre de 2021, el Sistema de Información Geográfica del inventario del patrimonio cultural, un proyecto desarrollado en colaboración con el Grupo Red Eléctrica que facilita un acceso dinámico y sencillo a la información pública relativa a las áreas protegidas del patrimonio cultural de la Región. Concretamente, se ha recopilado información sobre los Bienes de Interés Cultural (BIC); los Bienes de Interés Patrimonial (BIP); los Elementos de Interés Patrimonial (EIP); los parques arqueológicos; y los ámbitos de protección y prevención que delimitan los usos de esos terrenos y se han volcado en el Portal de Mapas de Castilla-La Mancha. Una herramienta que se une al ya editado Atlas de los Paisajes de Castilla-La Mancha. Además, se apoya la presentación del libro ‘Paisajes Culturales Agrarios de Castilla-La Mancha’, elaborado por la Universidad de Castilla-La Mancha.
El paisaje cultural se define como el resultado de la interacción en el tiempo de las personas y el medio natural, cuya expresión es un territorio percibido y valorado por sus cualidades culturales, producto de un proceso y soporte de la identidad de una comunidad.
Ejemplos de paisajes culturales de la Región son los campos de lavanda de Brihuega, la dehesa de Cabañeros, las extensiones de viñedo de La Mancha, los cultivos de azafrán o esparto o entornos urbanos como las ciudades de Cuenca, Toledo o Sigüenza, en las que los entornos natural y urbano conviven muy enraizados.
Muestra de impulso a la protección de los paisajes culturales es el trabajo para la declaración del Paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza como Patrimonio de la Humanidad; la remodelación del Parque de la Alameda de Sigüenza; la rehabilitación del Monasterio de Monsalud y de las Salinas de Saelices de la Sal; las obras de construcción de los remontes de acceso al casco antiguo de Cuenca o la declaración de nuevos paisajes protegidos, como el Valle del Río Ungría, en mayo de 2022.
En marzo de 2025, Castilla-La Mancha se ha adherido al protocolo de actuación impulsado por el Ministerio de Cultura, con el que se quiere potenciar las actuaciones coordinadas con las comunidades autónomas competentes de los seis bosques de hayas declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO que hay en España, entre los que se encuentra el Hayedo de Tejera Negra, en Guadalajara. Esta iniciativa contribuye a proteger este tesoro botánico, uno de los hayedos más meridionales de Europa.
En abril de 2025, a través de la Ley 2/2025, de Medidas Administrativas y Tributarias, se incluye el 'Paisaje Cultural' entre la tipología de bienes que pueden ser declarados Bienes de Interés Cultural (BIC), entendido este como territorio que resulta de la interacción del medio natural y de las personas que lo habitan, cuya expresión es el resultado de la percepción y valoración de sus cualidades culturales, materiales e inmateriales, que generan un proceso de identidad de una comunidad.