El Gobierno de Castilla-La Mancha ha lanzado un Plan de Vivienda 2026-2030, que incluye un programa de aumento de la oferta residencial en alquiler asequible o venta, en zonas urbanas, con una previsión de 45 millones de inversión para construir 700 viviendas.
Este programa está dirigido a familias con rentas medias y bajas, con ingresos inferiores a 4,5 o 7,5 veces el IPREM, que tengan serias dificultades para acceder a una vivienda digna por el incremento de precio en zonas de fuerte presión de demanda. El impulso se apoya en ayudas a la construcción de hasta 700 euros por m² con un máximo de 65.000 euros por vivienda.
El 16 de enero de 2026, el consejero de Fomento asegura que se está reprogramando todos los fondos FEDER para poder conseguir 45 millones de euros para poder destinarlos a ello.