El Gobierno de Castilla-La Mancha, de cara a apoyar la inserción laboral de aquellas personas con mayores dificultades de acceder a un empleo, prioriza su participación en las políticas y líneas de ayudas en el ámbito de la formación profesional para el empleo.
Es el caso de las acciones formativas dirigidas tanto a personas ocupadas (Modalidad I), como a personas desempleadas (Modalidad II), las personas, grupos y colectivos prioritarios son las mujeres; las personas desempleadas de larga duración o que cuentan con poca cualificación; las personas mayores de 45 años; las personas jóvenes, especialmente con baja cualificación; las personas en situación de exclusión social; las personas con discapacidad; víctimas de terrorismo; personas migrantes con autorización de residencia temporal en España por arraigo para la formación; personas LGTBI, en particular las personas transgénero; víctimas de trata de seres humanos; mujeres subrepresentadas en el sector de que trata la formación en el caso de la Modalidad II con compromiso de contratación; y las mujeres víctimas de violencia de género.
En el caso de la Modalidad II con compromiso de contratación, los hombres y mujeres en sectores en los que están infrarrepresentados; las personas residentes en localidades despobladas o en riesgo de despoblación; jóvenes menores de 30 años con especiales dificultades de inserción; personas mayores de 50 años.
En la Modalidad II con y sin compromiso de contratación, las personas y colectivos anteriormente mencionados pueden contar con una beca consistente en ayudas de transporte, manutención y alojamiento por un importe del 40%, cuando se trate de la realización de las acciones formativas asociadas al Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, y la acción formativa tenga una duración superior a 500 horas, o las prácticas profesionales no laborales sean de carácter internacional, o que la persona carezca de rentas superiores al 75% del IPREM.
Entre 2023 y 2025 se desarrollan los cursos de formación que han beneficiado a 118.705 personas en las Modalidades I y II, con y sin compromiso de contratación. De éstas, el 60% son mujeres, esto es, 71.712.
Asimismo, y a modo de ejemplo sobre la participación de colectivos desfavorecidos, 1.091 personas están en riesgo de exclusión social; 2.378 son jóvenes; 12.368 personas desempleadas de larga duración; 26.709 personas mayores de 50 años; 142 mujeres víctimas de violencia de género; y 5.934 personas con alguna discapacidad.