El Plan de Salud Mental 2018-2025 de Castilla-La Mancha señala entre sus líneas estratégicas adoptar medidas para intervenir de forma temprana en la detección de primeros episodios psicóticos y otras condiciones en riesgo de patología mental grave. En este ámbito, además, señala como objetivo general desarrollar programas específicos de intervención en niños y adolescentes en riesgo de patología mental grave. Asimismo, el Plan de Atención a la Infancia y Adolescencia de Castilla-La Mancha también incluye distintas acciones y medidas enfocadas a la coordinación entre administraciones y entidades para detectar y abordar los problemas de salud mental en personas jóvenes.
También cuenta el Gobierno regional con la Estrategia Regional de Bienestar Emocional en las aulas, en base a la que se realizan acciones formativas dirigidas al profesorado, así como con una Guía de recomendaciones para la prevención del suicidio y el manejo de conductas autolíticas en el ámbito educativo, que también contempla el desarrollo de acciones formativas para la detección precoz de la conducta suicida.
Asimismo, desde 2021 las Consejerías de Sanidad, de Educación, Cultura y Deportes y de Bienestar Social mantienen un programa de coordinación centrado en la prevención, la detección temprana y atención a los problemas graves de salud mental en la infancia y la adolescencia. Así, este programa es de aplicación para los ámbitos sanitario, educativo y social y para ello en 2022 se pusieron en marcha comisiones territoriales en Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Talavera de la Reina y Toledo. Estas comisiones se han reunido de forma periódica a lo largo de 2023 y 2024, tal y como establece el programa de coordinación.
Avanzando un paso más en esta línea, en 2025 se constituyen siete grupos de trabajo, ubicados en Albacete, la Mancha-Centro, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Talavera de la Reina y Toledo, con el objetivo de dar respuesta coordinada a los problemas que afectan a infancia y adolescencia desde una perspectiva integral. Esta iniciativa parte de la necesidad de construir redes de colaboración entre distintas administraciones para abordar situaciones complejas que trascienden el ámbito sanitario y que requieren la participación de los sistemas de salud, educación, infancia y familia y acción social.