Los presupuestos de Castilla-La Mancha para 2024 superan la barrera de los 7.300 millones de euros para fortalecer los servicios públicos fundamentales y atender a las personas más vulnerables, es decir, destinados al Estado del Bienestar. El porcentaje que esos 7.304 millones de euros supone sobre el gasto no financiero y sin carga de intereses del Presupuesto roza el 70 por ciento.
En relación con el ejercicio 2025, las Cortes de Castilla-La Mancha aprueban, con fecha 19 de diciembre de 2024, el proyecto de ley de Presupuestos, con un marcado carácter social, destinando 7.125 millones de euros, el 73 por ciento del gasto no financiero, que asciende a un total de 9.759,2 millones de euros, a financiar los servicios públicos en los que se sustenta el Estado del Bienestar. Si se compara con el gasto social que se destinó en 2015, son 2.625 millones euros más en los últimos diez años.
En cuanto al Presupuesto para 2026, el 70 por ciento del gasto no financiero se destina a gasto social, es decir, más de 7.555 millones de 10.777. Esto supone un incremento con respecto a 2015 de 3.054 millones de euros, un 68 por ciento más dedicado a fortalecer los servicios públicos en los que se sustenta el Estado del Bienestar, haciéndolo compatible con el compromiso adquirido con la sociedad, de favorecer el desarrollo económico y social de la región.
El Gobierno regional inicia un nuevo ciclo presupuestario con la publicación de la Orden de elaboración de los presupuestos Generales de Castilla-La Mancha para 2027, unas cuentas que concitan una serie de prioridades para reforzar los servicios públicos esenciales, garantizar la estabilidad presupuestaria y avanzar en políticas de crecimiento económico y empleo, impulsando la transformación digital y la innovación y reforzando la cohesión territorial y la lucha contra la despoblación como principios transversales del conjunto de las políticas públicas de la región.