El Gobierno de Castilla-La Mancha mantiene para la campaña de la Renta 2024 un total de 25 desgravaciones en el tramo autonómico del IRPF a las que pueden acogerse las personas contribuyentes, con el objetivo de atender a las familias, jóvenes y sectores más vulnerables. Además, se incluyen deducciones para hacer frente al reto demográfico, otras bonificaciones para incentivar la inversión empresarial y, en consecuencia, para incentivar la generación de riqueza y empleo junto a otras deducciones de carácter social como las donaciones realizadas para fines de cooperación internacional, para la investigación y desarrollo científico y para fines culturales y conservación del patrimonio de Castilla-La Mancha.
Se estima que en la campaña 2024, las desgravaciones del tramo autonómico de la renta beneficiaron a más de 200.000 personas, con un impacto económico de 58 millones de euros.
La política tributaria del Gobierno regional está teniendo un impacto muy positivo en la fijación de población en las zonas despobladas, las más beneficiadas por las desgravaciones fiscales aprobadas, ya que el saldo migratorio en zonas rurales, desde la entrada en vigor de la Ley de Medidas contra la Despoblación, en 2021, hasta 2024, ha sido positivo con 15.000 personas más empadronadas. Hasta 2025, el saldo positivo asciende a 20.236 personas, reflejándose un crecimiento de población en las zonas en riesgo de despoblación al mismo ritmo que en las zonas urbanas.
Los presupuestos de Castilla-La Mancha para 2026 mantienen las deducciones fiscales, especialmente las vinculadas al ámbito social y a las zonas despobladas, y las amplía en materia de vivienda para facilitar el acceso a la juventud. Estas medidas fiscales se están tramitando en el primer semestre de 2026, en el marco de la Ley de medidas tributarias y administrativas, cuyo proyecto de ley fue aprobado por Consejo de Gobierno el 3 de febrero.
En relación a las nuevas deducciones fiscales para 2026, se trata de incentivos para menores de 36 años en el IRPF, ampliando la deducción por arrendamiento de vivienda habitual de 450 a 500 euros y estableciendo una nueva deducción del 15 por ciento para la aportación a cuentas ahorro vivienda; y en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (AJD), con una reducción a la mitad de la cuota de AJD en la adquisición y una reducción del 5 al 3 por ciento del tipo del IPT en la adquisición de primera vivienda y un incremento del valor máximo de la vivienda de 180.000 a 240.000 euros. Se estima que se van a poder beneficiar en la próxima campaña de la renta de 2025 unas 13.000 personas con una incidencia estimada de unos 8 millones de euros.
Por otro lado, hay que destacar que, además de acometer la supresión de 68 tasas y la exención o bonificación de otras 28, el Gobierno de Castilla-La Mancha no ha incrementado las tasas en las sucesivas leyes de presupuestos, solo las ha actualizado con el IPC de cada año, lo que supone también un ahorro fiscal para la ciudadanía.