Las aguas subterráneas representan uno de los recursos hídricos más valiosos y estratégicos para Castilla-La Mancha. En una región caracterizada por su clima semiárido, con precipitaciones irregulares y frecuentes episodios de sequía, los acuíferos constituyen una fuente esencial para el abastecimiento urbano, el desarrollo agrícola y la sostenibilidad de los ecosistemas naturales.
Más del 70% del agua utilizada en la agricultura regional proviene de acuíferos, lo que convierte a Castilla-La Mancha en una de las comunidades autónomas con mayor dependencia del agua subterránea para el regadío. Además, numerosas poblaciones rurales se abastecen exclusivamente de pozos y sondeos, lo que subraya su papel en la garantía del derecho humano al agua. Sin embargo, la sobreexplotación, la contaminación difusa y el cambio climático han puesto en riesgo muchas masas de agua subterránea, especialmente en zonas como el Alto Guadiana. La gestión sostenible de estos recursos exige una planificación rigurosa, basada en el conocimiento hidrogeológico, la participación de los usuarios y el cumplimiento de la normativa ambiental.
En diciembre de 2023 el Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Agencia del Agua, presentó alegaciones en la fase de información pública al borrador del nuevo Catálogo de Acuíferos Compartidos del Ministerio de Transición Ecológica, defendiendo los intereses hídricos de la región y solicitando una revisión técnica más detallada de los acuíferos que afectan a la comunidad.
El 13 de febrero de 2025 el delegado de la consejería de Desarrollo Sostenible en Ciudad Real participa en la I Jornada Técnico-Jurídica titulada `La gestión de las aguas subterráneas en las masas declaradas en riesgo´, organizada en la Facultad de Letras de la Universidad de Castilla-La Mancha por la Confederación Hidrográfica del Guadiana con el objetivo de abordar los desafíos legales, técnicos y ambientales relacionados con la gestión de acuíferos en riesgo.
Por otro lado, en el marco del II Perte de Digitalización del Agua, en abril de 2025, la Diputación de Ciudad Real encarga a la empresa pública Tragsatec la realización de un estudio hidrogeológico de las masas de aguas subterráneas de la provincia.