Rigor y estabilidad de las cuentas públicas
Acabaremos de revertir los recortes que realizó el anterior Gobierno del Partido Popular.
Con la aprobación de los presupuestos generales de Castilla-La Mancha para 2020, se destinan más de 5.600 millones al Estado del Bienestar, un 8% más que en el ejercicio anterior, garantizándose la cobertura económica de las prioridades de la acción política del Ejecutivo regional, que se resumen en el blindaje y fortalecimiento de los servicios que configuran el Estado de Bienestar y en la… LEER MÁS +
Con la aprobación de los presupuestos generales de Castilla-La Mancha para 2020, se destinan más de 5.600 millones al Estado del Bienestar, un 8% más que en el ejercicio anterior, garantizándose la cobertura económica de las prioridades de la acción política del Ejecutivo regional, que se resumen en el blindaje y fortalecimiento de los servicios que configuran el Estado de Bienestar y en la contribución al sustento y reactivación de la actividad económica y el empleo.
En lo relativo a las cuentas para el ejercicio 2021, elaboradas en la situación excepcional de crisis sanitaria, económica y social que ocasionó la pandemia de la covid-19, el Gobierno, con la voluntad política de no hacer recortes en el gasto público y de reducir los efectos negativos que la crisis estaba provocando en los diferentes sectores, elaboró las cuentas más elevadas de la historia de la región, al alcanzar los 12.000 millones de euros, con los objetivos fundamentales de fortalecer el Estado del Bienestar, no dejar a nadie atrás, reactivar la economía y el empleo y modernizar el modelo productivo.
Con las cuentas de 2022, la estrategia presupuestaria del Gobierno regional sigue marcada por la extraordinaria situación de emergencia sanitaria originada por la pandemia, que continúa condicionando la evolución de la economía y, por tanto, las políticas de índole fiscal y presupuestaria. Por ello, el presupuesto que asciende a 12.273,5 millones de euros, con un incremento del 1,4 % y 171,1 millones más, para dar una salida justa a una crisis excepcional sin dejar a nadie atrás, además de reactivar el crecimiento y reducir la presión fiscal. Al Estado del Bienestar se destinan 6.758 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 2,35 % respecto a 2021, 155,1 millones de euros más para garantizar unos servicios públicos reforzados, sin ningún tipo de recortes.
Los Presupuestos Generales de la Junta para 2023, con 12.431,6 millones de euros y un 1,2% más que en 2022, incluyen como prioridades consolidar la recuperación económica y continuar con las medidas orientadas a la protección de las familias y los sectores más vulnerables.
Una política presupuestaria con un incremento constante que ha permitido incrementar un 53% las partidas destinadas al gasto social desde 2015, pasando de un volumen de 4.500 millones de euros a 6.870 millones de euros, pudiéndose reanudar muchas de las obras paralizadas en la anterior legislatura en el ámbito de la sanidad, la educación y los servicios sociales y recuperar los servicios y prestaciones sanitarias y sociales recortados entre 2011 y 2015. También, se han destinado 1.200 millones de euros más desde 2015 a la partida destinada a recursos humanos, con lo que se ha podido recuperar e incrementar la plantilla de la Junta de Comunidades, tras el despido masivo de miles de trabajadores y trabajadoras de la Junta; y recuperar las condiciones laborales y retributivas perdidas o suprimidas, como la jornada laboral semanal de las 35 horas; la paga extraordinaria de 2012 o la merma salarial del 3% a todo el personal empleado de la Junta, única comunidad autónoma que aplicó este recorte retributivo. Concretamente, en el ámbito docente, se ha recuperado también el complemento de itinerancia para el profesorado que presta servicio en los centros rurales agrupados así como el complemento retributivo para los maestros que prestan servicio en los institutos.