Reforzar la línea de fomento de las Áreas de Regeneración y Renovación Urbana y Rural (ARRUR) consistente en los barrios donde más se concentran las ayudas a la rehabilitación de vivienda es una de las medidas en las que trabaja el Gobierno de Castilla-La Mancha a favor de la rehabilitación y del aumento del parque de vivienda regional.
Para dar más recorrido a este tipo de actuaciones, el 27 de agosto de 2026 el Grupo Parlamentario Socialista registró en las Cortes de Castilla-La Mancha la Proposición de Ley de Medidas Urgentes para la Movilización de Suelo, el Impulso de la Vivienda y la Simplificación Urbanística. La norma introduce los Planes de Rehabilitación Urbana (PRU), una figura de planeamiento nueva pensada para actuar en zonas de suelo urbano de uso mayoritariamente residencial donde existe una proporción relevante de infravivienda, o que están contaminadas o degradadas por antiguos usos industriales incompatibles con la calidad de vida de los vecinos.
Los PRU pueden promoverlos tanto las administraciones públicas como particulares, aunque en este segundo caso solo se tramitan si el Consejo de Gobierno declara antes su interés regional. Su aprobación definitiva fija directamente la calificación urbanística de los terrenos afectados, obliga a adaptar el planeamiento municipal y declara la urgente ocupación de los bienes necesarios para ejecutar la actuación, lo que agiliza notablemente los plazos frente a una modificación urbanística ordinaria. Además, quedan exentos de los estándares mínimos de edificabilidad máxima y de plazas de aparcamiento en suelo urbano, aunque deben seguir garantizando las dotaciones mínimas de calidad urbana.
Esta nueva figura permitiría que los barrios con infravivienda o degradación ambiental puedan regenerarse con procedimientos más ágiles que los actuales, beneficiando tanto al vecindario de esas zonas como a los ayuntamientos que promuevan la actuación. La proposición de ley se encuentra en tramitación parlamentaria, pendiente de su aprobación definitiva.