Desde el año 2015, la rehabilitación es una de las grandes apuestas del Gobierno de Castilla-La Mancha en materia de vivienda.
Con la llegada de los fondos europeos Next Generation, el Gobierno regional lanza diversas convocatorias para la rehabilitación energética tanto de viviendas como de edificios que ayuden a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a reducir el consumo de energía eléctrica y, por lo tanto, las facturas de suministro. Hay que destacar que se trata de ayudas que en algunos casos, como el programa 3 de rehabilitación a nivel de edificio, pueden alcanzar el 100% para las familias en situación de vulnerabilidad. Una reivindicación del Gobierno de Emiliano García-Page al Gobierno de España, conseguida en beneficio de las personas sin medios económicos suficientes, además de un impulso en la lucha contra la pobreza energética y la reducción de las desigualdades en los hogares.
Así, el programa 3 es el que mayor presupuesto ha tenido del conjunto de los fondos europeos, destinando 92 millones de euros en las convocatorias de 2022, 2023 y 2024. Estas ayudas, como se ha mencionado antes, pueden llegar al 100% con un máximo de hasta 33.000 euros. A fecha de junio de 2026 se han beneficiado más de 15.700 personas y se han rehabilitado más de 5.200 viviendas.
En este sentido, se considera que existe vulnerabilidad en el hogar cuando los ingresos no superen los siguientes umbrales:
a) 2 veces el IPREM.
b) 2,5 veces el IPREM: si existe una persona menor o con grado de discapacidad igual o superior al 33%.
c) 2,7 veces el IPREM: si existen al menos dos personas menores o con un grado de discapacidad igual o superior al 33%.
d) 3 veces el IPREM: si existen tres personas menores o con un grado de discapacidad igual o superior al 33%.
Junto a la existencia de ayudas para mitigar la pobreza energética, el Gobierno regional trabaja también en mejorar el acceso a la ciudadanía a su solicitud, en especial para las personas más vulnerables. Por ello, se ha puesto en marcha una aplicación que permite a los agentes gestores de la rehabilitación conocer el estado de los edificios de la región para poder poner el foco en aquellos lugares donde existen mayores necesidades de rehabilitación energética y de ayuda económica para poder llevarlo a cabo.
Por otro lado, desde la Consejería de Bienestar Social, a través de un convenio con Cruz Roja dotado con 500.000 euros, se viene ayudando a las familias más vulnerables a poder afrontar el pago de los suministros. El importe de la ayuda se ha incrementado de 150 a 200 euros. En 2024 se concedieron 2.335 ayudas que beneficiaron a 8.734 personas. Además, se negocia con las empresas suministradoras para evitar el corte de suministros a las familias, que en caso de interrupción se garantiza reposición en 24 horas. Este convenio para ejecutar el Plan regional de pobreza energética se ha renovado por décimo año consecutivo el 6 de mayo de 2025. Desde su puesta en marcha en 2016 se han concedido 40.000 ayudas, con un impacto directo sobre más de 140.000 personas, de las cuales 66.700 son menores de edad.
El Bono social térmico es otra iniciativa que supone una ayuda complementaria que ya alcanza a 106.000 familias en la región, 15.000 personas más que en 2023. La cuantía de las ayudas oscilan entre 138 y 398 euros. Para el año 2025, el pago del Bono benefició a 111.904 con abono único que osciló entre los 139 y 400 euros, cuyo importe total asciende a más de 29,5 millones de euros.