El Gobierno de Castilla-La Mancha trabaja para mejorar e impulsar la asistencia sanitaria que se presta a través del Servicio de Salud regional (SESCAM). Para ello, el sistema sanitario público cuenta con 18 hospitales generales; 11 centros de especialidades, diagnóstico y tratamiento o 204 centros de salud, entre otros recursos asistenciales. Muestra de este compromiso con la prestación sanitaria pública es el incremento del presupuesto dedicado a la asistencia sanitaria desde 2023.
La normativa principal que establece el marco del sistema sanitario en la comunidad autónoma es la Ley 8/2000 de Ordenación Sanitaria de Castilla-La Mancha, que regula la estructura y consagra el modelo de gestión pública directa como pilar fundamental para garantizar la universalidad y la equidad. En la presente legislatura, ha sido modificada por la Ley 2/2026 de Ordenación del Servicio Farmacéutico; concretamente los artículos 24, 33 y un nuevo título X con dos artículos nuevos, 86 y 87. Este último hace referencia al régimen de acción concertada en la Fundación Sociosanitaria, para salvaguarda de los estándares de calidad a cumplir, así como las prescripciones técnicas y criterios de concesión que determine el Consejo de Gobierno.
En cuanto a la financiación de la atención sanitaria, la Ley de Presupuestos Generales para 2023 destinaba 3.392 millones de euros al programa "Atención Integrada de la Salud" del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, mientras que en 2026 este programa cuenta con un presupuesto de 3.783 millones de euros. En ambos casos, el presupuesto para la prestación sanitario con medios propios del SESCAM se sitúa en torno al 95% del total, lo que significa que solo el 5,5% del presupuesto para atención sanitaria del SESCAM se destina a conciertos con el sector privado.
Asimismo cabe resaltar la incorporación de nuevas especialidades en los nuevos hospitales inaugurados por el Gobierno regional de Emiliano García-Page, ampliando así la cobertura sanitaria pública en aspectos como Medicina Nuclear u Oncología Radioterápica; la inversión en tecnología, que ha permitido crecer un 87% en pruebas diagnósticas desde 2015 a 2025. Un ejemplo que resalta cómo esta línea de trabajo se traduce en más prestación sanitaria pública es el caso de la Oncología. Así, desde 2015 a 2025 se ha incrementado un 50% el número de consultas de Oncología en los hospitales del SESCAM o un 80% los tratamientos de Radioterapia.