El daño cerebral adquirido es una situación clínico-funcional a la que se llega por diferentes causas y que puede tener multitud de manifestaciones o secuelas diferentes, en función de la parte afectada del encéfalo y de la intensidad del daño. En función de dónde se ubique la lesión, la persona afectada puede tener dificultades para moverse, hablar, recordar cosas, controlar sus emociones o realizar tareas cotidianas.
En la fase crónica de esta patología es prioritario mantener las mejoras logradas en el proceso de rehabilitación junto a la búsqueda de una vida autónoma con participación en los espacios comunitarios y apoyo a familiares y cuidadores, y en este sentido juega un importante papel ofrecer a los pacientes la posibilidad de ser atendidos en dispositivos específicos y especializados.
Así, el Gobierno regional quieren contar con unidades de día para ayudar a los pacientes que han sufrido daño cerebral sobrevenido, sobre todo en la fase sub-aguda y la crónica. En este contexto, la colaboración con la iniciativa social y otros actores relevantes de la atención sociosanitaria a personas es la opción elegida para el despliegue equitativo de los servicios en nuestro territorio. Ejemplos de esta colaboración son los casos del Centro de Investigación y Rehabilitación Neurológica de Alcázar de San Juan y el Centro de Atención Directa de Talavera de la Reina, con los que se ha empezado a colaborar en 2026 poniendo así a disposición de la ciudadanía de Castilla-La Mancha las plazas necesarias en distintos recursos asistenciales.