Las concesiones estatales de transporte por autobús tienen incidencia en el transporte de la ciudadanía castellanomanchega, ya que hay líneas que vertebran la región en su conjunto y también permiten los desplazamientos entre comunidades autónomas, cuestión fundamental para las zonas limítrofes. Vienen generando problemas desde hace años, que se vieron incrementados por las restricciones ocasionadas por el estado de alarma del covid-19. Existen concesiones caducadas, servicios no recuperados, falta de refuerzos en horas punta y servicios deficitarios no compensados en zonas rurales.
En julio de 2025 el Ministerio de Transportes presenta la propuesta inicial del nuevo mapa concesional. Un día después, el Gobierno de Castilla-La Mancha envía una contestación al Ministerio expresando su preocupación debido a que según informes internos su aplicación podría suponer un coste estimado de 16 millones de euros para la región, mientras que la propuesta de financiación presentada por el Ministerio contempla una aportación de tan solo 7 millones de euros. Dicho análisis pone de manifiesto que el nuevo mapa concesional propuesto deja sin parada a 347 municipios, lo que supone la pérdida de 3.181 trayectos y que sería necesario implantar en territorio regional 66 rutas nuevas que unen los diferentes pueblos sin parada por las líneas estatales para acceder a los nodos.
A finales de septiembre de 2025, Castilla-La Mancha y otras comunidades expresan su rechazo por el impacto en la pérdida de paradas, especialmente en las zonas menos pobladas, y el coste adicional. Por ello, en octubre el Ministerio rectifica y amplía el número de corredores de 22 a 34, recuperando muchas paradas eliminadas en la propuesta inicial. Esto viene implícito en la nueva Ley de Movilidad Sostenible cuya obligación es poner en marcha el nuevo mapa concesional en dos años, ya que muchas de las concesiones antiguas habían caducado.
En diciembre de 2025 se confirma la nueva versión del mapa concesional, con ajustes para garantizar la conectividad en zonas rurales.
El Gobierno de Castilla-La Mancha valora el cambio de postura del Ministerio pero sigue rechazando el nuevo mapa concesional y continúa trabajando para evitar que cualquier núcleo de población pierda conexión y, además, para garantizar nueva líneas y nodos de conexión. De este modo, se expresa, a través de carta certificada al Ministerio de Transportes de diciembre de 2025, la petición de que al menos se sigan prestando los mismos servicios que se venían dando.
El Ministerio de Transportes somete a información pública el anteproyecto de servicio público de transporte regular de viajeros por carretera del Corredor Madrid Valencia del mapa concesional en enero de 2026, que propone conectar 164 municipios en 9 provincias de Madrid, Castilla-La Mancha, Aragón y Comunidad Valenciana, con el fin de cubrir todas las paradas que se encuentran actualmente en servicio. Concretamente, de Castilla-La Mancha conecta 12 municipios de Albacete, 5 de Ciudad Real, 55 municipios de Cuenca, 25 de Guadalajara y 2 de Toledo.
El plazo para presentar alegaciones se extiende hasta el 27 de febrero de 2026.